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Articulo Ciudadano por Chary Rodriguez

23.03.2013 10:44

 

Venezuela,   ¿Y Ahora Qué?

 

Hugo Rafael Chávez Frías, estuvo ante el mandato de La República Bolivariana de Venezuela, por catorce años, caracterizado por un gobierno imperativo, al que designó como socialista y de tendencia radicalmente antiestadounidense. A sus cincuenta y ocho años, y hace algunos días,  falleció víctima de un cáncer que padecía. Resultó ser un personaje político contradictorio  alrededor del mundo, y principalmente en su país. Por la senda de socialismo del siglo XXI, llevó a Venezuela a ser de los menos pobres y con mayor justicia social. Sin embargo, su inadvertencia de la clase media y de las más beneficiadas provocó  una fuerte pesadumbre que llevó a una división notable y radical dentro del país. A pesar de alcanzar “grandes” cosas para su nación, como el hecho de lograr que fuera uno de los países con menor desigualdad, y con la distribución de la riqueza más justa de América Latina (según el coeficiente Gini), es importante conocer qué más hubo detrás de todas sus propuestas y de la dinámica de su gobierno.

Lo interesante en todas las propuestas de Chávez, radicaban en la salida inmediata de los problemas, sin extender su vista, más allá de las posibles condiciones que se podían desenvolver. De esta manera, es cómo se cuestiona el hecho de contar con programas sociales, para los menos favorecidos, relacionados principalmente con la educación, lo cual, a mi modo de parecer, está perfectamente visto, puesto que es, según mi ignorante opinión, uno de los principales pilares para lograr la superación. Sin embargo, cabe en este punto, preguntarnos ¿De qué sirve estudiar si no hay opciones de trabajo? Es así, como tenemos en cuenta la expropiación de un sin número de empresas destrozadas por el gobierno, quienes se encargaron de despojar a miles de ciudadanos a la larga lista de desempleados en el país. El alto porcentaje de venezolanos sin trabajo, no fue el único problema que Hugo Chávez dejó en esta nación. La multiplicación de la criminalidad, altos índices de corrupción, una inflación completamente descontrolada, la ausencia de una infraestructura básica y eficiente que garantice una vida digna a sus habitantes,  son algunos de los ejemplos, que reflejan la cruel  realidad, que se vive en Venezuela, y que espera ansiosamente ser resuelta por ángel guardián.

Pero, y ahora que murió Chávez, ¿Qué va a pasar con Venezuela? Algunos afirman, el Chavismo tiene los días contados, gracias a la misma realidad que sacude al país, dónde la lista interminable de problemas son el motivo principal para dudar sobre la permanencia de los ideales de Hugo Chávez dentro del Gobierno Venezolano. Nicolás Maduro, Vicepresidente durante el Gobierno del ex presidente Bolivariano,  se debate entre el mito y la realidad, de lo que el anterior Gobierno dejó. Garantizar la elección de Presidencia, fundamentado en las ideologías de Chávez y en la imagen libertadora del siglo XXI de los venezolanos, le da otorga cierta ventaja,  puesto que la decisión de establecerlo como un modelo a seguir, eleva la confianza de los venezolanos Chavistas, que por muchos años han confiado en la dinámica socialista como la solución de sus problemas. Con lo anterior, y basado en su afirmación del conocimiento de las realidades sociales, donde la necesidad es el factor determinante, que Maduro, disfrazado de un proceso de luto, lleva consigo la esperanza de la satisfacción de las expectativas de su predecesor.

Del otro lado de la mesa, se encuentra el Candidato Henrique Capriles, quién dos semanas después de la muerte del Comandante, se encuentra calentando la campaña, que tendrá inicio la primera semana de Abril, y que intenta llevar como mensaje que “no son la oposición, sino la solución”. De esta forma, enfrentándose a la realidad, donde aún miles de Chavistas, luchan por continuar con los ideales con los cuales se sienten identificados, que Capriles intentará presentar las situaciones actuales desde una forma más intagible, emocional  y personal, donde la ira y el dolor producto de la verdad,  serán los principales protagonistas.

De esta forma, esta situación, resulta ser la perfecta para evaluar el nivel de tolerancia de los venezolanos sobre la forma en que han sido regidos, dónde han sido víctimas de una dinámica un poco egoísta, que ante la búsqueda de una proporción de igualdad alta, ha traído consigo procedimientos injustos. Por lo tanto, es conveniente en este punto, probar, qué tan cansados se sienten los Venezolanos de ser parte de una dinámica que resulta ser un poco egoísta, que aunque busque una proporción de igualdad alta, debe tener cuenta, que la pobreza no sólo se evade quitándole el dinero a los más ricos, y dándoselo a los menos beneficiados, que la superación y la supervivencia se logran con esfuerzo, no con regalos, y que es hora de hacer respetar las garantías, donde se deje de lado las explicaciones absurdas y conformistas, donde el fin el fin justifica los medios. Es sencillamente entonces, la oportunidad de un cambio radical, puesto que en la medida de imponerse nuevamente el mito del chavismo y sea Maduro el Gobernante electo, seremos testigos de una crisis que abarcará tanto el ámbito económico, político  y social, porque no sólo de amor se vive, y amor con hambre, sencillamente no dura.

Aclaro: no estoy haciendo política a favor de Capriles, simplemente estoy dando mostrando mi punto de vista ante la situación, considerando entonces, que siendo no venezolana y considerando que las decisiones que se tomen afectarán notablemente a Latino América y el mundo, por lo que todos estamos a la expectativa de Venezuela, ¿Y ahora qué?.